Para acercarse al cielo
La escalera única en su especie, recubierta de citas filosóficas acerca del "arte de la vida" y clasificada monumento histórico, conduce hasta el tercer y último piso. Las habitaciones abuhardilladas con vigas visibles resultan agradables y son muy codiciadas. Además, los precios son muy asequibles. Con una decoración sobria, disponen de duchas y de baño en el pasillo. Incluso "El pobre poeta" de Spitzweg, a quien se ha dedicado la habitación 300, hubiera podido darse el capricho de alojarse en una de ellas!






