1994En julio de 1994, se alquiló en la Luisenstraße por mil marcos la parte habitable de un conjuntos de edificios semi-abandonados que en tiempos de la RDA habían albergado el legendario club de artsitas “Möwe”. Alrededor reinaba un cierto aire desolador: el Reichstag vacío aguardaba a ser cubierto por Christo para poder ser rehabilitado. Del lado oeste, no había más que una zona desértica donde en tiempos se alzaba la frontera con la Alemania oriental y la "Todesstreifen" (franja de la muerte que recorría el muro) a lo largo del río Spree. No existía aún nada del actual recinto gubernamental.
Se continuó con la idea de construir un hotel en los pisos superiores del edificio y dejar la planta baja para talleres y pisos. Aún careciendo de un proyecto claro de partida, la idea debía madurar e ir tomando cuerpo. Había que recurrir a artistas que se ocuparan de ello. En la antigua cantina comunitaria, como en todo encuentro existencialista que se precie, se charlaba hasta altas horas de la madrugada!
A pesar de su asidua clientela y de la amplia y buena reputación formada por los medios de comunicación, en 1997 la amenaza de cierre empzó a cernirse sobre el "Künstlerheim Luise" debido al vencimiento del contrato de arrendamiento y al pésimo estado del edificio.








