Heiner Meyer (Bielefeld)

Some like it hot

Marilyn Monroe encarna el sueño americano. Su vida se asemeja al cuento de la cenicienta: una pequeña y pobre niña se convierte en la más codiciada y exitosa estrella de Hollywood. Una viajera que pasa del orfanato a la suite presidencial. Su viaje, por desgracia, tuvo un final trágico: debido a una crisis psicológica se convierte en adicta a los tranquilizantes y muere el 5 de agosto de 1962 a la edad de 35 años. Su muerte aun hoy en día da lugar a especulaciones y a la creación de mitos.

Después de su muerte, Marilyn Monroe se convirtió más y más en una estrella del pop. El artista Andy Warhol cambia con sus seriaciones el espíritu de la época y es Marilyn Monroe a quien utiliza para su propósito.

En cuanto a la obra de Heiner Meyer no son pocos los críticos que al contemplarla recuerdan, y casi como un reflejo, a Andy Warhol y el pop-art. Esto es comprensible pero solamente nos muestra una parte de la realidad. Es comprensible porque en el actual trabajo del artista de la ciudad de Bielefeld existen glamorosos motivos como el retrato de Marilyn Monroe.

Sin embargo, evidentemente existen diferencias formales: Warhol en su arte refleja la creciente influencia de los medios de comunicación en nuestra sociedad y nuestra conciencia al transformar objetos de entretenimiento popular en obras de arte exclusivas.

Muy diferente a las obras de Heiner Meyer. Aquí no se puede hablar del juego de interacción entre la ilusión y la desilusión así como tampoco del aura de la construcción y la destrucción. Él nos presenta más bien imágenes que han encontrado un lugar seguro en nuestra memoria colectiva. El filósofo francés, André Malraux, habló una vez denuestro " musée imaginaire" aludiendo a un tesoro de imágenes que llevamos con nosotros como si fuesen obras dearte de un museo imaginario, siempre disponibles, imaginables y comunicadoras.

Heiner Meyer las hace emerger de nuevo, llenándolas de nuevas energías. Una energía que se desarrolla con seguridad porque nos ofrece la imagen de las estrellas tal como la conocemos y a su vez la distancia; porque logra una fusión del objetivo y lo abstracto, la pintura y la fotografía; porque muestra las imágenes en otro contexto; porque resume en la imagen diferentes perspectivas y lugares y porque da paso al espacio. En ellas se afinca nuestra imaginación para luego mezclar imágenes antiguas y nuevas uniendo así lo desconocido con la historia propia.

Y esto es exactamente lo que Heiner Meyer ha logrado con su instalación en la habitación 522 del hotel Arte Luise Kunsthotel. Él juega simbólicamente y asociativamente con las diferentes facetas de este icono tematizando tanto el glamour como la extinción sobre las paredes de color azul Tiffany. Some like it hot!