El huésped que se adentra en las habitaciones del "Arte Luise Kunsthotel" se ve engullido en una obra de arte. Cada habitacion es distinta, cada estancia constituye a la vez una propuesta artística, un museo, una galeria, un lugar de arte y una vivienda.

Un filósofo berlinés le dió un toque dialéctico a los espacios abiertos del hotel y varias esculturas dan la bienvenida a los huéspedes en el lobby. El diretor de un famoso centro de arte escribió: "este hotel es un lugar de arte, luego es arte en sí mismo".

Este hotel es la obra de 50 artistas que respondieron a una invitación para brindar su creatividad. El trabajo empezó en los talleres antes de dar frutos. Para ello, llevaron a cabo una reflexión acerca de la especificidad del tiempo, del lugar y de la situación del viajero. El conjunto de la habitación, su mobiliario y su decoración han sido largamente meditados.

Los artistas reciben un 5 % de los beneficios que se obtienen de "su" habitación. Asimismo, durante su construcción, el hotel cubrió la estancia en el hotel de los artistas así como el material y demás gastos. Cada dos a cinco años se irán modificando las habitaciones.

La opinión de la prensa y los halagos que nos van llegando son testimonio de que alojarse en nuestro hotel constituye una experiencia irrepetible. Lo cual supone un reto para intentar superarnos siempre y ofrecer un centro de arte polifacético de alto nivel.